
Una uña amarilla o engrosada no siempre indica una infección por hongos: ¿cómo se confirma la onicomicosis?
Una uña amarilla, engrosada o quebradiza no confirma onicomicosis. Traumatismos, psoriasis y otras alteraciones pueden parecerse. El diagnóstico combina exploración y, cuando está indicado, una muestra para examen microscópico, cultivo, histología o pruebas moleculares.












